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Entradas

La Musa De Schrödinger

  Así como el Gato de Schrödinger, vives en dos estados simultáneos: uno, lejos, distante, donde me ignoras y te esfuerzas para no quererme; otro, dulce, bellaka, amándome a ratos. Un rato el yin, después el yang. Empiezas a sentir demasiado y huyes, te vuelves caos, dueña de la entropía, y poco a poco vas encontrando el ritmo y patrón del universo que te regresa a mí, solo para volverte a marchar... a no estar y a estar. 

Haciendo Que Me Amas

Ya casi no veo a mi amigo Faustino; casi ya no viene a México y, cuando llega a visitar, pues solo va a Hermosillo o a Pitiquito a visitar a su familia. A Peñasco es raro que venga. Pero siempre que lo veo nos tomamos un café o unos tarros y hablamos durante horas. Nos juntamos en el McChelas, donde nos habíamos reunido la última vez que lo vi. Se veía muy bien: delgado, más atlético, con la misma chispa de siempre, pero con más canas y una que otra arruga nueva. Me contó que su novia de muchos años lo dejó por un tipo más joven y, cuando le pregunté que si cómo se encontraba, me dijo que ya mejor, que por unos meses se derrumbó por completo. Su ego, su autoestima, por los suelos. Que sentía una nostalgia y un duelo por todos los planes que se quedaron sin concretar (viajes, juegos sexuales, conciertos, aventuras de todo tipo) se quedaron en el aire. —“Como si nada de lo que vivimos todo ese tiempo contara para nada” —me dijo. Traté de consolarlo como se consuelan los machos alfa de So...

Pero que no sea contigo

 No te confundas. Eso de que no quiere coger, es solo contigo. Una persona a esa edad, saludable, que se ejercita, exitosa, llena de energía, quiere coger, solamente no es contigo. Pero no pasa nada. Lo único que sobra en este pueblo es sexo, no te faltará. Aunque entiendo que lo prefieras con ella. Que prefieres todo con ella.

Molestos

Molestos —¿Dónde estás? —me escribió Coral. Eran las 7:36 de la mañana; acababa de dejar a mi hijo más pequeño en la escuela y tenía pensado ir por la bicicleta y darle una media hora antes de seguir mandando solicitudes de empleo y correos a posibles clientes. —Ya me quiero ir pero no me dejan mis amigos, ven por mí y vamos a tu casa. "Esta morra anda peda y amanecida", pensé. No tengo ganas de lidiar con esto ahorita, pero ya se quiere ir de ahí. A lo mejor la puedo convencer de que ya se vaya a dormir. —Manda ubicación —le contesté. Coral me esperaba afuera de un billar, aún con su uniforme de mesera: unos shorts cortitos y ajustados que mostraban muy bien sus piernas atléticas y las curvas de sus nalgas. En una mano sostenía un vape rosita y en la otra una lata de Tecate roja. Se subió al carro sin mirarme. —Me caes bien gordo, neta. —¿Y eso por qu…? —Iba a ir a lo de tu papá, pero estoy molesta contigo —me interrumpió. —¿Ahora qué hice? —No te hagas, te vi el sábado. —¿S...

La Mesera

  La mesera le dijo que ya no le podía servir más, entonces enfadado sacó unos billetes arrugados y los tiró de mala gana encima de la mesa. Intentó caminar derecho, pero fracasó. Era como si caminara sobre la cubierta de un barco que atraviesa una feroz marejada; se iba tambaleando de un lado a otro. Su vista nublada solo le permitía ver manchas de luz que se desparramaban, dejando colores y sombras que se escurrían y cambiaban de intensidad. Habiendo estado en ese bar cientos de veces, sabía hacia cual dirección caminar. Ya cerca de la salida reconoció un grandísimo roble sobre la banqueta, donde siempre se resguardaba a fumar. Bajo el árbol había una macetera circular en forma de banca que rodeaba el tronco, se dejó caer con fuerza y por poco se iba de paso. Intentó sacar el teléfono de su bolsillo izquierdo, después de forcejear con su pantalón y su mano que se atoraba en el bolsillo sacó el celular, se lo llevo a unos cuantos centímetros de la cara y entrecerrando los ojos bus...
Un  tweet que no pienso publicar (aún)   H ace unos años (2019) se me vino mi pequeño mundo encima; en ese momento no supe lidiar con un nuevo fracaso, tenía poco relativamente que había empezado de nuevo después de un divorcio. Trabajo nuevo, rutina nueva, vivienda nueva, relaciones nuevas, etc... Mi vida iba bien, pero en cuestion de unas semanas, todo empezó a fallar; la compañía donde trabajaba se declaró en bancarrota quedando algunos meses de sueldo y comisiones pendientes, mi ex esposa y yo tuvimos problemas y una madrugada me quedé sin poder ver a mis hijos, un trapo sucio de un pasado olvidado salió con saña a causar mucho daño a terceras personas y manchar mi nombre, mis tarjetas de crédito estaban al tope con la navidad a la vuelta de la esquina, y el aislamiento de mi familia que yo mismo ocasioné por ser un mandilón me dejó sintiéndome completamente sólo... me hundí, no salía de mi cama, pedía dinero prestado y me lo gastaba en alcohol. En el punto más melodr...

Glod Bless Taylor Swift

Estoy en un bar medio rudo en el lado este del centro de San Diego, estoy aquí por trabajo, vine a grabar un video de una nueva aplicación móvil que vamos a promover y quise que en el mapa saliera el estadio de Los Padres. La app te ayuda a encontrar estacionamiento, te muestra las tarifas, y puedes extender tu estadía desde tu celular sin tener que salir a poner monedas. Tenía que esperar a que se agotara el tiempo del parquímetro para grabar los siguientes pasos y opciones. Por suerte vi un letrero que decía brewery como a dos cuadras de donde me estacioné y fijé mi trayecto. En el camino una docena de homeless acampando en las banquetas (si se le puede llamar acampar), algunos inconscientes bajo el achicharrante sol de medio día, abrazando una transparente bolsa de Walmart con pocas pertenencias, papeles, fotos, calzones; lo más importante. El bar se llama Knotty Barrel, en la esquina de la calle Market y Novena avenida. Es un bar como miles de bares, oscuro, sucio, una barra larga...

El Corazón Es Un Músculo

¿Qué me hace creer en el amor? Hace unos días una amiga psicóloga hizo esa pregunta en redes sociales y me hizo cuestionar mi actual situación. La última desilusión amorosa que tuve me destruyó casi por completo, me dejó herido de muerte, desangrando y atascado en el fondo de algún túnel sombrío; por muchísimo tiempo desde ese rincón no se veía ninguna señal de luz, y sinceramente no tenía ganas de salir de ahí. Perdí la fe en el amor, perdí la fe en las mujeres, en las relaciones, perdí mi autoestima y también las ganas de estar vivo; creo firmemente que mis hijos me mantuvieron a flote. Dejé de comer y no podía dormir, por las noches sudaba frío y en las mañanas me levantaba empapado. Me acababa de mudar a una ciudad nueva, me encontraba en proceso de buscar trabajo, de no tener nada ni a nadie. Cuando logré aterrizar un empleo no podía concentrarme y encima de la depresión, comencé a sufrir una espantosa ansiedad que terminaba con ataques de pánico, conmigo en llanto, temblando y si...

Dreams 5-18-23

  Soñé que fui a Mexicali al cumpleaños de mi prima Perla, fui preparado con un seis bien helado y enhielado de cerveza Indio. Por alguna extraña razón, así como suele suceder en los sueños, el evento social se convirtió en el cumpleaños de mi primo Alan. Estaba en una colonia tipo gringa, un suburbio monótono y desértico, con sus jardines bien planeados con vegetación nativa, estábamos celebrando en un patio trasero, había una mesa con bancas como las que hay en los parques, y al fondo un asador de ladrillo muy amplio, ahí estaba mi primo preparando el carbón para la carne asada. Acomodé las gélidas cheves en la hielera, tomé una y me puse a saludar a los amigos de mi primo. En eso se terminó la carne, era un grupo muy pequeño de gente, pero aún así nadie alcanzó a comer, alguien dijo que había una tortuga suelta en el patio y que había que echarla a las brazas, sin ofrecerme para ningún tipo de trabajo me dieron la pobre tortuga para que la lavara, era una tortuga de desierto mu...

El Tremendo “Tweety”

El Tremendo “Tweety” Hace algunos años mi amigo “Tweety” me contó como él se encargaba de recibir la merca' que otro grupo delictivo se ocupaba de cruzar a los Estados Unidos. Fue una noche que le di un aventón a su depa después de la chamba; acababa de entrar a la agencia de bienes raíces donde yo trabajaba. Recientemente había perdido su Mini Cooper rojo que siempre mantenía impecable, su casa gigante y fresona se la quedó la exesposa cuando se divorció, sus hijos no le hablaban y por el momento rentaba un cuarto por las orillas de la ciudad. Primero fuimos al Shooter’s Sports Bar por unas alitas de pollo bien doradas, con salsa búfalo extra picante y para pasarlas unos cuantos tarros de cerveza Indio de barril, los más helados y baratos de la ciudad; después de invitarle la cena procedí a llevarlo a su apartamento. “Hazme un paro.” – me dijo en cuanto llegamos. “Llévame aquí súper cerquitas a comprar un gallo para dormir a gusto.” Lo pensé un segundo, pero terminé aceptando con ...

La Pesadez

  No, no se siente que algo encima de ti te aplasta, es una pesadez que viene de adentro. Algo diminuto y apenas perceptible como un átomo empieza a crecer en tu pecho, va expandiéndose lentamente y de manera radial por todo tu cuerpo, simultáneamente el peso se va haciendo mayor mientras se extiende, hasta que ya no puedes moverte cuando llega a las puntas de tus dedos. Nada te aplasta hundiéndote en el colchón, no son los músculos o ninguna terminación nerviosa que falla, eres tú que se ha transformado en plomo y se ha sumergido por completo en una densa y oscura confusión. Permaneces con los ojos abiertos, a veces cerrados pero despierto, tanto que puedes ver a través de tus párpados. Incontables pensamientos se generan, se estrellan, revientan, y recuerdas otros más del día anterior, y del día anterior a ese, hace que el tiempo se desdibuje, obligándote a perderte en el. No se sabe si llevas segundos así o si son horas. De la nada se levanta el hechizo, como una luz que se enci...

En el valle escondido

I  No era un día normal, había un sabor dulce en el aire, aunque nadie decía nada; nunca nadie decía nada. Yo estaba postrado sobre la roca de siempre, junto al diminuto arroyo de siempre, al fondo del encumbrado cañón tupido de follaje de siempre. Había más agua de lo acostumbrado y otros como yo que junto a sus pequeños se regocijaban en el agua sin preocupación aparente. La corriente era más fuerte, los remolinos se movían con mayor velocidad y los arboles danzaban sobre nosotros cantando y silbando acongojados. Había llovido por la noche y soplaba un viento frío que paralizaba, por lo mismo no había muchos bichos, ni un mosquito, ni una mosca, nada. El aire corría por entre las crestas, bajaba directo de las nubes, como recién parido, cayendo con fuerza sobre nosotros.  Nos asustó el repentino graznido de cientos de cuervos y el chirrido de otras aves que se levantaron en vuelo todas al mismo tiempo, aletearon despavoridas hasta perderse por encima del desfiladero. Alarmad...

Send Me To Sleep … 2

  Anoche me metí a la cama temprano. Tenía que lavar ropa, sábanas, toallas, pero el sueño me venció. Me tomé mis pastillas y dormí profundamente. A las 5:30 am sonó mi primera alarma, pero no pude levantarme. A las 6:00 am que sonó la segunda alarma tampoco pude reaccionar. Mi cuerpo no me obedecía, pero estaba despierto, varias veces en ese estado tomaba el celular para ver la hora, y solo hacía el cálculo mental de que a qué hora llegaría al trabajo si me levantaba a tal hora, también pensaba en qué ponerme, escuchaba la lluvia, trataba de decidir entre la chamarra de piel o la gabardina café. “Levántate pendejo”- me decía “Levántate cabrón, vas a llegar tarde.” Pero no reaccionaba. Me acomodaba hacia un lado, después me volteaba hacia el otro. Al mismo tiempo de que me repetía que tenía que levantarme me acurrucaba para seguir acostado. Abrí los ojos, estaba en Peñasco, era de día, estaba recogiendo a Hectorcito en casa de sus amigos del colegio, manejaba el Ford F-150 negro qu...

Dios / Demonio / Nebulosa

No creo en los demonios, pero anoche fui visitado por un ser con toda la finta de un antiguo demonio, o dios, o entidad. Apareció inmóvil a un lado de mi cama, su enorme cabeza era como una nebulosa de colores rosados y azules, cubierto por incontables ojos, todos fijados sobre mí, de su deformidad pude ver una mano que sostenía un tubo, como una veladora o pergamino, su cuerpo y el artefacto todo era blanco. Parpadeé, me tallé los ojos y no se iba, estaba esperando una reacción de espanto yo creo, pero decidí hacerme pendejo, trate de dormir, con los ojos cerrados y repitiendo: “es solo una pesadilla, estoy soñando, no hay nada ahí” pero al abrir los ojos ahí seguía, un poco más cerca de la cama, pero sin moverse y en la misma posición. Pensé en salir corriendo a la otra cama de mi habitación, pero saqué por conclusión de que eso era exactamente lo que el demonio quería, así que me tapé la cara con la cobija, me di media vuelta, y que pase lo que tenga que pasar - pensé. Pinche demoni...

Chula Juana Nights

Me había dicho a mi mismo que solamente me tomaría dos cervezas, eso fue cuando recién llegué a 3 Punk Ales en la tercera avenida, eran como las cuatro de la tarde. Para esto ya me había tomado una cerveza durante la comida y dos en el bar de la esquina antes de que se me ocurriera entrar ahí. Sin darme cuenta ya pasaba de la media noche, hacía frío, la gente saliendo del bar me llevaba consigo, iba flotando entre ellos, pero no con ellos. El D.J. había terminado y las personas que habían ido a verlo salían rápidamente. Durante mi estadía intenté un par de veces de entablar conversaciones con los mexicanos que llenaban el establecimiento, les saqué plática, pero era como hablarle a un santo de la iglesia católica. Al final un cholo me dijo que si quería pertenecer tendría que participar en un ritual de iniciación, dándome entender que sería madreado entre todo el montón de chicanos. Todos se conocían, todos habían ido a la misma escuela, eran del mismo barrio, eran una familia. El ch...

¿Alguna vez han amado a una diosa?

To Love A Goddess ¿Alguna vez han amado a una diosa? ¿Y fue recíproco? Entonces sabes que después de eso ya no se recupera uno. Antes de ella ya me había enamorado, muchas veces, hasta me llegué a casar, divorciar, juntar, separar, tuve hijos con dos de esas mujeres (o tres); también después de ella tuve parejas, unas verdaderamente hermosas, perfectas en todos los sentidos, pero ya no fue lo mismo, yo no fuí el mismo. Si un dios te elige para ser su amante, tienes que hacerle sentir humano, es decir, no basta con adorar, idolatrar, ser fiel, amar sobre todas las cosas. No, si una diosa te hace suyo tienes que follártela como si no existiera el mañana, porque para poemas y canciones y otras pendejadas les sobran otros dioses, semidioses, musas, artistas establecidos y también prodigios independientes. Una diosa necesita sentir que su piel se quema, que sus adentros arden, necesita que la montes y montarte al reverso, que se den madrazos, se asfixien y se escupan en la boca. Entran a nu...

Luz

1er Cuadrante qué presuntuoso fue decir que uno es inmune que los infortunios del pasado cada vez más distantes y en continua nebulosidad me hayan trazado una órbita arcana permanente pintada con soledad y destierro qué obtuso fui al creer al depositar mi fe a ciegas en la conformidad de mi soledad erguida como templo y doctrina de muerte como ley natural absoluta como destino indeleble inmarcesible 2do   Cuadrante se fusionó un eón con un femtosegundo y naciste en mi mirada con tu sonrisa iluminaste toda tenebrosidad cada vacío, cada surco, cada poro tus electrones acariciaron todo quark atravesando todo el universo  pasabas irradiando por intervalos tan perfecta que cegabas al contemplarte por periodos prolongados en una de tus cimbreantes rotaciones te fijaste en mí y todo se detuvo cambiaron las frecuencias y mi corazón latió de nuevo extasiado 3er   Cuadrante no fue azar tu centro y el mío conectaron empezó la danza de la gravedad nuestras trayectorias se anexaron pr...

Coca Blues

  Me despertó la desagradable sensación de humedad en todo el cuerpo, la camiseta y los pantalones de mezclilla se me pegaban a la piel, hacía frío, pero estaba empapado en sudor. No me dolía la cabeza, hace mucho que me dejó de doler la cabeza después de una noche de alcohol. Lentamente abrí los ojos, estaba oscuro, del otro lado de la sala estaba mi amigo Manny, tirado al igual que yo, sobre un sofá repleto de basura, ropa sucia, manchas que se escurrían desde la pared deslavada y de pintura descarapelada hasta la alfombra color moho. Busqué mi teléfono entre el mierdero del sillón, estaba quebrado, por ambos lados. “Puta madre”- dije con voz rasposa de sueño. Eran las seis y media de la tarde. Poco a poco me fui adaptando para ver mejor entre las tinieblas, a unos metros de la sala estaba la barra de la cocina, donde Manny y yo habíamos pasado casi toda la noche y toda la madrugada recordando las aventuras de la secundaria, de la preparatoria, de la universidad, de su divorcio, ...

Un Viernes

Todo inició el viernes, mi jefa tuvo una emergencia y salió de la oficina, antes de que abandonara el edificio le pregunté sobre la posibilidad de salir temprano. "Sí anda" - me contestó de prisa juntando sus cosas. Y pues yo terminé lo que estaba haciendo, guardé los archivos en la compu, y salí con rumbo a Mexicali (ya traía mi maleta en el carro). Normalmente eso hago, el viernes a las 5 salgo, me enfrento un tráfico cada día peor que el anterior y llego a Mexicali derecho a cenar y después mi amigo Neto me lleva a algún bar o cervecería (o table), pero creo que traía COVID y yo había salido temprano, no había tráfico, así que me fui derecho a Peñasco.   Antes de llegar le marqué a mis amigos de toda la vida para ir a cenar algo, uno estaba cansado, otro tenía un compromiso, otro no me contestó, otro andaba fuera de la ciudad, etc... en eso me entra un mensaje: "¿Cuando llegas?". Era mi amiga Liz, una de tantas mamás solteras que he conocido desde mi divorcio. Ac...